Tucuman al dia: Más de 4.700 adolescentes tucumanos consumieron alguna droga ilícita en su vida Más de 4.700 adolescentes tucumanos consumieron alguna droga ilícita en su vida ================================================================================ focoprendido on 30/10/2010 12:58:00 Así lo determina un documento elaborado por la SEDRONAR referido a la prevalencia de consumo de sustancias psicoactivas, como así también recalcó los factores de riesgo determinantes y las condiciones de vida de los menores. El 47 por ciento de los jóvenes de la provincia comenzó a beber a partir de los 14 años. El informe que se detalla a continuación fue elaborado por la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (SEDRONAR), a través del Observatorio Argentino de Drogas (OAD), confeccionado durante el segundo semestre del año 2009 mediante la Cuarta Encuesta Nacional a Estudiantes de Enseñanza Media. Se tuvo como eje de análisis el consumo de sustancias psicoactivas y factores de riesgo y protección asociados, como así también las condiciones de vida y entorno de los adolescentes consultados. La encuesta se realizó sobre una muestra representativa de los alumnos (82.489) de 13, 15 y 17 años de todo el país. En esta ocasión, se formulan resultados ya sea a nivel nacional como aquellos referidos al contexto meramente provincial. En primer lugar, el estudio da cuenta sobre el nivel de consumo tanto de alcohol como de tabaco que resultaron ser las sustancias a nivel país que consumen mayormente los estudiantes de entre 13 y 17 años de edad. Alrededor del 46 por ciento tomaron alguna bebida alcohólica en el último mes y un 19,7 fumaron, sin diferencias por sexo. Si el análisis se sustancia sobre la provincia de Tucumán, se estima que el 42,3 por ciento de los escolares del nivel descripto consumió tabaco a lo largo de su vida, en tanto que ingirieron bebidas etílicas el 66,4 por ciento. En esta línea, la prevalencia por tipo de sustancia psicoactiva según tramos de edad establece que el 29,4 por ciento de la población tucumana estratificada comenzó a fumar a los 14 años o edades inferiores, cifra que se eleva al 47,4 por ciento en la misma franja etaria para el caso del alcohol y a medida que aumenta la edad de los estudiantes, se observa mayor consumo. Un cóctel preocupante A nivel general, la bebida más consumida es la cerveza (77,3 por ciento), seguida por bebidas fuertes o combinaciones de bebidas diferentes al vino o cerveza (60,7), y por último el vino (43,5). La mayor diferencia entre sexos se presenta en el vino, siendo los varones quienes consumen en mayor proporción. Asimismo, los estudiantes consumen preferentemente durante el fin de semana, tanto quienes toman cerveza, vino o bebidas fuertes. Un 5,1 por ciento de quienes declaran consumo de vino y el 6,8 de quienes toman cerveza manifestaron hacerlo diariamente. Alrededor de un 30 por ciento de los estudiantes de ambos sexos confesaron fumar todos los días. Si las ponderaciones refieren al consumo de drogas ilícitas o de uso indebido, tal dato resalta que en Tucumán el 9,4 por ciento de los adolescentes del nivel medio (4.749 alumnos) probó algunas de estas sustancias, siendo la de mayor prevalencia la marihuana en un 7,7 por ciento seguido por la cocaína en un 3,4 por ciento. El uso sin prescripción médica de tranquilizantes alcanza al 3,5 por ciento de los estudiantes, los solventes o inhalantes (2,4), el éxtasis un 1,3 por ciento, mientras que la paste base o paco fue consumida por el 1,1 por ciento de los chicos. Vale indicar que los varones consumen en mayor proporción que las mujeres (9 contra el 3,7 por ciento respectivamente). Las tasas más altas de consumo de drogas ilícitas se producen entre los estudiantes de 17 años o más. En una proyección nacional la edad de inicio en el consumo de psicofármacos, solventes o sustancias inhalables y pasta base-paco, se encuentra en los 14 años y la de cocaína, éxtasis y marihuana en los 15 años. Alrededor del 20 por ciento de los estudiantes consumen en forma habitual la sustancia de la que son usuarios, siendo pasta base - paco y marihuana las que mayor proporción de usuarios frecuentes tienen, y éxtasis, la que menos. En lo atinente a los factores de riesgo, protección y concientización asociados al consumo, el estudio muestra, que la disponibilidad de dinero, la actividad laboral de los estudiantes y una baja o negativa expectativa hacia el futuro para desarrollar proyectos personales o bien para terminar los estudios secundarios, están fuertemente asociados al consumo de drogas. En tanto que las sustancias que menor percepción de riesgo tienen son las legales (alcohol y tabaco) sobre todo en su uso no frecuente, seguido por marihuana, cuyo uso experimental, de una o dos veces, está considerado como no riesgoso por el 17,5 por ciento de los adolescentes. En cuanto al consumo de psicofármacos, el uso experimental de tranquilizantes es considerado sin daño por el 17,9 y el de estimulantes, por el 9,8 por ciento. Por su parte, el de cocaína es percibido como inocuo por el 7,1 por ciento y el de éxtasis por el 6. De esta manera, siendo la percepción de riesgo una barrera subjetiva para el consumo de sustancias, estos grupos de estudiantes se encuentran vulnerables ante el consumo, recalca SEDRONAR. Probar cocaína una o dos veces, tiene una percepción de gran riesgo más alta para los estudiantes de 17 años o más respecto de los estudiantes de grupos inferiores, en tanto que en su uso ocasional o frecuente, a medida que aumenta la edad de los chicos, la percepción de mayor riesgo también lo hace. Contextos determinantes Otro factor de riesgo se asienta en la curiosidad de probar alguna droga ilegal y en la certeza de hacerlo frente a la posibilidad de tener acceso u ocasión. El 16,9 por ciento de los estudiantes, alrededor de 280.000 en todo el país, que nunca probaron drogas ilícitas, manifiestan tener curiosidad de hacerlo, tanto varones como mujeres. Otra de las cuestiones señaladas hace mención que los factores de riesgo vinculados al ámbito escolar, tales como fracaso educativo, problemas de comportamiento en la escuela, ausentismo, percepción de baja exigencia académica y disciplinaria, están asociados al consumo de drogas, lícitas e ilícitas. Además, uno de los aspectos de mayor importancia como método preventivo se enfoca en la relación familiar y del análisis que de allí surge es dable mencionar que los estudiantes cuyos padres tienen actitudes de mayor atención y cuidado respecto de la vida de sus hijos, tienen una tasa de consumo de drogas ilegales del 3,1 por ciento frente al 25 por ciento de los hijos de padres que no mantienen demasiada atención en lo que realizan los adolescentes. En línea con el núcleo de relaciones y afectos se menciona que sólo el 13,5 por ciento de los estudiantes no tiene amigos que tomen regularmente alguna bebida alcohólica, es decir, todos los fines de semana o más y el 34,6 por ciento dijo que todos o casi todos sus amigos toman regularmente alcohol. El entorno de amigos que fuma marihuana presenta otros valores. En tanto que un 3,9 por ciento de los consultados dijo que todos o casi todos de sus amigos fumas marihuana. Oferta, accesibilidad e información Por otro lado, la percepción de riesgo que se observa se vincula con la oferta, constituyéndose esta como una barrera objetiva para el consumo. Así, el 22,6 del grupo juvenil analizado ha recibido oferta de marihuana ya sea para comprar o probar. Al 9,4 le ofrecieron cocaína, al 6,1 le ofertaron pasta base-paco y al 6,4 por ciento éxtasis. Otra de las dimensiones que explican la problemática en el consumo de drogas se encuentra emparentada con la posibilidad de accesibilidad a las sustancias, aquí los guarismos indican que para el 37,6 por ciento de los estudiantes, es fácil conseguir marihuana; para el 20,9 lo es en el caso del clorhidrato de cocaína, para el 19,9 es fácil conseguir pasta base y para un 15,9 por ciento éxtasis. Finalmente, el organismo encargado de proyectar estos datos refiere que respecto de la percepción sobre la información que el estudiante tiene sobre los daños del consumo de drogas, el 68,9 por ciento se siente bien informado. Sin embargo, el sentirse "bien informado" no está asociado al consumo de alcohol y tabaco y al consumo de marihuana, para estas sustancias se observa mayor consumo en estos grupos de opinión. En cambio, las mayores tasas de consumo de psicofármacos, sustancias inhalables, éxtasis y cocaínas, se observan en el grupo de estudiantes que se consideran "nada informado". Así también, el 50,9 por ciento de los estudiantes dijeron haber recibido alguna vez cursos de prevención sobre consumo de drogas, sin distinción de sexo. Pero cuatro de cada diez de los estudiantes que se encuentran en el octavo año de cursado -los que corresponden a 14 años y menos-, nunca han recibido programas preventivos sobre el consumo de drogas.